(VIAJE A SHAMBHALA) ----------------------------------- He conocido viajeros cuyo principal interés al viajar era nadar en las playas más bellas del mundo. Otros daban preferencia a los Patrimonios de la Humanidad de la UNESCO. Muchos sienten debilidad por las cataratas y han llegado a visitar las más impresionantes del planeta. Algunos (algunas), en cada país, tratan de intimar con una nativa (o nativo), otros solo pretenden contactar con etnias de cultura ancestral. Hay quienes son unos apasionados por los mercadillos, por el buceo, por las montañas, por los animales, por la arqueología, por hacer fotos sin parar… y hasta me he encontrado con viajeros que lo primero que hacen al llegar a una ciudad nueva es visitar su cementerio. Mi leitmotiv viajero son los cenobios, los ashrams, los templos, los tekkés…, ya que viajo para aprender, pues abandoné la escuela a los trece años para hacer de la Tierra mi universidad. Y aunque he encontrado sabiduría en gente “de a pie”, en las ciudades, de monjes que pasan desapercibidos en las grandes urbes, de quienes más he aprendido ha sido de los conocimientos que me han transmitido los monjes de los monasterios donde he permanecido largas temporadas. Por otra parte, aunque sea por simple curiosidad, a nivel turístico, visitar los monasterios aporta muchos conocimientos culturales y artísticos. La mayoría son, además, bellos y suelen estar ubicados en lugares dramáticos. Muchos son Patrimonios de la Humanidad, como El Escorial, Guadalupe, Poblet, Suso y Yuso en España, los de la región de Moldava en Rumania (como el de Voronet, considerado la “Capilla Sixtina” de Europa Oriental), la Abadía de Fontenay en Francia, los monasterios de Meteora y el de San Juan el Teólogo en Grecia, Gelati en Georgia, la mayoría de los monasterios armenios en Armenia y también en Irán, Rila en Bulgaria, los monasterios de los Jerónimos, de Batalha y de Alcobaça en Portugal, Studenica en Serbia, los monasterios de las islas Solovetski y el de Ferapontov, en Rusia, Santa Catalina en el Sinaí, la Basílica de San Francisco de Asís en Italia, el Potala en el Tibet, los catorce monasterios españoles del siglo XVI en las faldas del Popocatepetl, México, etc. Además de numerosas iglesias y catedrales. Siempre que llego a un lugar nuevo, aparte de comer en un mercadillo local (¡y de beberme una cerveza local!) y de hacer amistad con los paisanos, pregunto por la Grande Mosquée si es un país musulmán, por la Catedral en un país cristiano, o por el templo principal o el vihara si viajo a la India o a Extremo Oriente. Una vez que me relaciono con más profundidad con los monjes les pregunto por los monasterios donde se imparten conocimientos sobre el sentido de la existencia, provenientes de antiguas civilizaciones, que han sido ignorados. A veces te hacen preguntas para comprobar tu seriedad, y una vez que se convencen de tus propósitos sinceros te dan pistas para alcanzar un monasterio remoto cuyo mero hecho de llegar a él ya pone a prueba tus intenciones, y solo los más resueltos lo localizan. No pretendo aportar nada que no exista ya; todo está en las enciclopedias y en Internet. En este capítulo de mi güeb solo recojo información personal, de mi propia cosecha, más mis pensamientos sobre algunos monasterios donde he vivido un tiempo, o al menos he pernoctado algunas noches, y las enseñanzas que allí se imparten para elevar el ser y que a mí me ha parecido aprender de acuerdo a mi nivel de comprensión. Pronto describiré una cincuentena de monasterios de las religiones principales, y lo que en ellos experimenté, que considero digno de ser compartido con los que sienten interés por los cenobios y que por no ser viajeros no pueden visitar esos lugares lejanos. Entre los cenobios que detallaré, junto a las enseñanzas y ejercicios que se imparten en ellos, incluiré los siguientes:
- Diez de veinte monasterios del Monte Athos (desde Simono Petras a San Panteleimon)
Simono Petras. Te permitirán pernoctar un solo día. El segundo se ha de seguir peregrinando hacia otro monasterio de los veinte que existen en el Monte Athos. Normalmente se conceden cuatro días de visita al Monte Athos, aunque yo penetré allí en circunstancias especiales y pude disfrutar de diez días visitando diez monasterios diferentes. En el Monte Athos podrás aprender a conocer la razón de tu existencia si logras conectar con los monjes. Un consejo para ello es ofrecerte voluntario en la cocina para ayudar, seguro que mediante ese gesto tan simple algún monje se interesará por establecer comunicación contigo (al menos eso fue lo que yo hice en el Monasterio de San Dionisius y mantuve una conversación muy animada sobre el sentido de la vida del hombre en la Tierra con el monje cocinero). -------
Entrada al Monasterio de Novoe Afon, en la República de Abkhazia (aceptan peregrinos a dormir 3 días, incluyendo las comidas). Hay monjes rusos que han vivido en el Monasterio de San Panteleimon, en el Monte Athos, e incluso hablan griego. Cerca de este monasterio, a unos diez minutos a pie, se halla la tumba del Apóstol San Simón. Lo mejor son las noches, cuando se va el último turista y cierran las puertas. Entonces comienzan las misas con cantos que te despiertan las fibras del alma. ------- Monasterio del Profeta Elías, Isla de Santorini, Grecia
Monasterio Profitis Ilias, Santorini (enseñanzas valiosas sobre el sentido de la existencia a los peregrinos si logras establecer amistad con los monjes, algunos de los cuales hablan inglés). ------- Monasterio del archipiélago de Solovetski, Óblast de Arkhangelsk.
En el Monasterio de Solovetski se aceptan peregrinos, tanto rusos como extranjeros, a quedarse 3 días, con posibilidad de más dependiendo del interés del peregrino y su búsqueda interior. El pasaporte lo retienen hasta el día de la partida. Cuando yo estuve (Julio del 2009) todos los peregrinos eran rusos y ucranianos. Se alcanzan las islas Solovietski en barco desde un puerto vecino a Kem, en la República de Karelia (el de madrugada, para peregrinos, es gratuito, mientras que los demás, a los extranjeros les cobran un importe exageradamente alto). La atmósfera en el interior del monasterio es entrañable, y más sabiendo que las Islas Solovetski sirvieron de centros penitenciarios GULAGs, desde Lenin hasta la muerte del criminal Stalin. -------
El Tekke Blagaj de la orden derviche Naqsbandi, cerca de Mostar. Prácticas de Zikr acompañadas de flauta ney (aceptan extranjeros a participar en las prácticas, que se desarrollan hasta la medianoche, pero no te autorizan a dormir dentro del tekke, sino que los derviches te invitan a pernoctar en sus casas del pueblo, o bien en Mostar). En el Tekke Blagaj aprenderás a no desvariar y a recordarte a ti mismo en todo momento. -------
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Este caravanserai, situado en Qash al-Arifan, a unos 15 kilómetros de Bukhara, es legendario. Durante varios siglos alojó diariamente a miles de derviches que visitaban los lugares santos de Asia Central, como el mausoleo del sufí Bahaudin Naqshbandi (que se haya en este caravanserai), o la tumba de Khodja Akhmet Yassawi, en Turkestan (Kazajstán), un sufí y poeta que mezcló el Sufismo con elementos chamanes. Durante mi futuro viaje a estos valles remotos del Pamir, en el año 2010, me alojaré de nuevo en este caravanserai para tratar de hacer amistades claves con derviches que me orienten sobre estos tekkes secretos. -------
Cueva Pracheen Gufa, al norte de Gangotri, frontera con Tibet. Baba Ashoka Nanda inicia en el Hinduismo a una peregrina francesa. Yo estoy a la izquierda, preparando té, en los huesos (en esa cueva adelgazarás muchos kilos). Se comen hierbas, se bebe té salvaje y agua del río Ganges, no se come carne ni se bebe alcohol. Para el sustento dependes de los visitantes peregrinos que traen comida y te regalan chapati y algunos dulces, pero no cada día. En esas cuevas se aprende a vivir frugalmente y a valorar las cosas básicas pero importantes de la vida. En la actualidad, Baba Ashoka Nanda se halla en Japón, pero hay más cuevas donde los saddhues te aceptarán a pasar una temporada en ellas y te enseñarán a valorar las cosas pequeñas. -------
Monasterio de Tawang, Himachal Pradesh, India (aceptan extranjeros a quedarse todo el tiempo que lo deseen. Normalmente un monje te invitará a pernoctar en su propia vivienda, dentro del complejo monacal, como me sucedió a mí, y ni siquiera tuvo que consultarlo; agasajar a los visitantes es algo normal en Tawang. Es el segundo monasterio Gelugpa más grande de Asia, tras el Potala, pero mientras el Potala es hoy un museo, Tawang es un monasterio activo, donde permaneció un tiempo el XVI Dalai lama cuando huyó del Tibet). ------- - Centro de Chamanismo “Los Pilares del Lena”, República de Sakha (Yakutia)
------- - Ciudad sagrada kurda de Lalish
En el año 2001 viajé por dos semanas por Irak, en los tiempos de Saddam Hussein, pero iba acompañado de cuatro viajeros españoles y de un guía iraquí, requisito inevitable para poder entrar en el país. Una de las excursiones más exóticas que realizamos fue a las afueras de Mosul, a unos poblados kurdos donde visitamos un monasterio activo de cristianos nestorianos, más una villa de Yesidis o adoradores del Ángel Caído, que practican el Sema, como los derviches Mevlevi. Pero no fuimos a Lalish, algo que pretendo hacer en el año 2010, cuando viaje a Erbil en mi camino a los valles de la República autónoma de Gorno Badakhshan, en el Pamir tadjiko. (Si alguien tiene un serio interés en estos tópicos religiosos, le recomiendo la lectura de mi libro “El Camino Portugués a Santiago (Un viaje interior al sentido de la existencia)”, donde desarrollo las técnicas esotéricas de cada una de las religiones principales en las que he participado). -------
En el año 2006 viajé a las "Siete Hermanas", o esos siete estados indios, todos conflictivos, embutidos entre Tibet, Bhutan, Bangladesh y Myanmar. En la Isla de Majuli viví tres días en el Satra de Kamalabari gracias a la generosidad de su Satradhikar. La experiencia fue sobrecogedora. Aquí abajo reproduzco lo que escribí en mi cuaderno de bitácora la primera noche, antes de acostarme en mi celda: "Esa noche, a las siete, cuando había oscuridad absoluta sobre la isla, bajé de mi celda al templo y me instalé sobre el suelo en posición de flor de loto. En el altar había una estatua representando a Krishna. Pronto iba a ser testigo privilegiado de una extraordinaria e insólita ceremonia hindú con danzas incluidas. -------
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He de reconocer que a nivel místico me decepcionó el peregrinaje Kumano Kodo. Encontré mucho más fervor religioso en la ascensión al Fuji Yama (Japón) o al Pico de Adán (Sri Lanka), por no hablar de la vehemencia de los peregrinajes hindúes y budistas de la India. Eso sí, el paisaje del Kumano Kodo es extraordinario y bellísimo, totalmente montañoso; se atraviesan bosques de cedros, exuberante follaje, ríos, la gran cascada… pero no hay el mismo “feeling” que en el Camino de Santiago, en España. Los Oji, o templos del Kumano Kodo, suelen estar abandonados (¡muy útiles para dormir gratuitamente!), y a la llegada al santuario Kumano Hongu Taisha, la meta de las tres variantes del Kumano Kodo (yo elegí la Nakahechi, la que es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO), los monjes shintoístas van a lo suyo y no te hacen ni caso al verte llegar; no les importa que hayas efectuado el peregrinaje a pie (en Santiago de Compostela te dedican la “Misa del Peregrino” y te dan de comer gratis 3 días en el Parador de los Reyes Católicos en la Plaza del Obradoiro) y te niegan el alojamiento, por lo que al final me tuve que ir a pasar la noche debajo de un puente y comerme una sopa de fideos de sobre. (En la fotografía, tomada a finales de Noviembre del 2009, asgo la "Compostela" de madera bajo el Torii más grande de Japón, a la salida del Kumano Hongu Taisha). -------
Monasterio Bukkokuji en invierno. Japón (aceptan extranjeros, días, meses y hasta años, pero previamente has de solicitar ser admitido). Roshisama, el maestro, habla inglés. Combinan los sistemas de enseñanza Rinzai y Soto. En Bukkokuji aprenderás el valor del aquí (koko) y del ahora (ima). ------- BUDISMO EN RUSIA: El Budismo es una de las cuatro religiones tradicionales reconocidas en Rusia, junto al Judaísmo, el Islam y el Cristianismo Ortodoxo Ruso (pero no el Catolicismo). Los monasterios budistas en Rusia, una cincuentena, son abrumadoramente tibetanos de la escuela Gelugpa, o seguidores del Dalai Lama, por lo tanto Lamaístas, y sus practicantes se localizan principalmente en las Republicas de Buriatia, Tuva, Kalmikia, más en el Zabaikalski Kray. Convivir con los monjes en un datsan ruso te será casi imposible. Personalmente, solo en el de Severobaikalsk (República de Buriatia) fui aceptado por unos días nada más. Por el contrario, en India, si eres respetuoso y muestras deseos de aprender, serás acogido con alegría en cualquier monasterio tibetano, sea Gelugpa, Kagyupa, Nyingmapa o Sakyapa. Por ello aquí detallo varios monasterios budistas rusos a modo informativo, sin esperar aprender mucho de ellos a nivel interior, ya que son de difícil acceso para los extranjeros. Practicar Budismo de manera seria en cualquiera de sus variantes, como la tibetana, no es para curiosos, pues, por ejemplo, te requerirá invertir unos veinte años de tu vida en dominar de manera aceptable las enseñanzas tántricas del Kalachakra. Al igual que el Camino del Viajero, el Camino del Monje también te tomará veinte años de tu vida si quieres llegar a la maestría. Yo elegí el primer Camino, el del Viajero, por ser más de acorde con mi naturaleza nómada, pero siempre que puedo me nutro de vislumbres de sabiduría en esos datsanes conversando con los lamas, aunque no pernocte en ellos. - Datsan Aginsk está considerada la segunda lamasería más importante en Rusia, tras la de Ivolginsk, pero es más inaccesible para los turistas (a unas 3 horas en autobús desde Chita, en dirección a Mongolia), y yo diría más “auténtica”. Impacta más que el Datsan Ivolginsk. - Datsan de Chita, en las afueras de esa ciudad, la capital de Zabaikalski Krai. Se incendió a principios del siglo XX y solo recientemente se reconstruyó. Yo tuve la fortuna de asistir a su inauguración en Septiembre del año 2009. Uno de sus lamas me condujo después a la Representación del Datsan Aginsk en Chita, no muy lejos de la estación de tren, pero si no se conoce el edificio pasa desapercibido. Fue allí donde los monjes me dieron las instrucciones para poder llegar en autobús al Datsan Aginsk. Llovía el día que visité este Datsan. Todos los lamas eran del Datsan de Aginsk.
- Datsan Ivolginsk, cerca de Ulan Ude (República de Buriatia). Es el centro budista de Rusia, y por ello merece ser visitado. Es allí donde se halla, desde 1927, en posición de flor de loto, el cuerpo incorrupto del fallecido lama Dashi-Dorzho Itigilov.
- Datsan de Elista, República de Kalmikia, a pocos centenares de metros de City Chess, una ciudad dedicada íntegramente al ajedrez.
Monasterio budista tibetano (Gelugpa) en Elista. (Hay varios monjes tibetanos venidos de la India, pero solo aceptan extranjeros para los servicios religiosos, sin posibilidad de pernoctar, o al menos a mí no me lo permitieron y tuve que irme a dormir al terminal de autobuses). Dentro de Rusia es el monasterio budista tibetano más cercano para un español, pues se halla en Europa, al norte del Cáucaso.
- El Datsan Tsechenling, en Kyzyl. Ya de por sí, la República de Tuva merece ser visitada por todo viajero que atraviese Rusia, cuanto más su exótica capital Kyzyl, en cuyo centro se encuentra este monasterio, frecuentado exclusivamente por tuvos; jamás vi a ningún ruso en sus ceremonias durante los días que pasé en esa original ciudad.
Interior del monasterio de Tsechenling. Cuando, tras la ceremonia, introducía un billete de rublos en el cepillo, junto al retrato del XIV Dalai Lama, los fieles me miraban con asombro. Todos eran tuvos y mongoles, pues la frontera con Mongolia se halla a pocos kilómetros de Kyzyl.
- El Datsan de Severobaikalsk, en la línea férrea BAM (Baikal Amur Magistral). Se halla a apenas doscientos metros del Lago Baikal, lo que le confiere una situación original y única. Dentro de los muros del recinto estaban construyendo (Julio del 2009) una especie de albergue para visitantes, donde cualquier turista puede pernoctar y participar en las ceremonias budistas.
A notar los aspectos chamanistas en este monasterio (los palos con banderolas y trapos, que se encuentran hasta en el sendero que conduce al Lago Baikal), y es que los buriatos no pueden evitar ser chamanistas al mismo tiempo.
- Datsan Gunzechoinei, en San Petersburgo. Fue erigido a principios del siglo XX, en tiempos del Zar Nikolai II, por deseos de Agvan Dorjieff (un lama buriato, reformador budista y tutor del XIII Dalai Lama, que actuó como “espía” para Rusia en “El Torneo de Sombras”, denominado “El Gran Juego” por los británicos). El diseñador de las cristaleras fue Nicolai Roerich. Se halla en Primorsky Prospekt 91. -------
------ Los conocimientos impartidos en estos y otros cenobios son la llave que te señalará la senda hacia Shambhala. El resto correrá de tu parte. La primera pregunta que te formularás en tu búsqueda, será: “¿Por qué estoy aquí?”. Shambhala, para algunos conocida por Shangrila-la, o Agartha, o incluso Belovodie, no se encuentra en los mapas. Viajar a ella simboliza haber alcanzado la cima de uno mismo. Si uno es diligente y adopta el Camino del Viajero, el promedio para empezar a vislumbrar Shambhala suele ser de veinte años, sin hacer trampas, pues la acción del tiempo es necesaria para consolidar los conocimientos que se van adquiriendo en el camino, y dependiendo de la calidad de tus esfuerzos. Es un viaje que te transformará, irremediablemente. Piénsalo bien antes de emprenderlo. En el fondo, todo buen viajero busca Shambhala. Un buen principio para comenzar a buscar Shambhala, podría ser viajar a los siete lugares siguientes y extraer los conocimientos que detallo, a la manera de una abeja que liba el néctar en flores selectas: 1 - Peregrinar a pie a Santiago de Compostela Solo entonces habrás desarrollado substancias sutiles en tu ser y te hallarás en el camino a Shambhala. Comprobarás que no se trata de un lugar geográfico. Te apercibirás que estaba más cerca de lo que creías en un principio, mirarás dentro de ti y la verás en tu corazón, en el chakra Anahata. Pero también comprenderás que para llegar a Anahata te fueron necesarios esos largos viajes. Cuando regrese de mi quinta vuelta al mundo proseguiré completando este apartado. Mientras tanto te deseo buenos viajes y ¡ojalá te unas en mi búsqueda de Shambhala!
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